jueves 2 de febrero de 2012

Nueva reforma

Ya comienzan a saberse detalles de la nueva reforma educativa. He perdido la cuenta de las que llevamos desde el 91: logse, loce, loe... Al menos, tres leyes diferentes en veinte años, cosa que no hay ningún país decente que se debiera permitir. Uno, tan dado al optimismo, espera que a la última vaya la vencida. Otra cosa es cuál será la última. Y mientras el sistema educativo sea parte de la trifulca política, me temo que me quedan por conocer algunas más.
Con todo lo que nos jugamos con la educación, lo primero que me ha sorprendido es que la mayoría de los medios de comunicación focalicen su atención sobre la reformulación de la Educación para la ciudadanía, esa maría de una hora de docencia en tercero de ESO. De eso mismo, en términos similares, hablamos ya aquí hace ¡cuatro años! Y seguimos repitiendo los errores. 
Ante la tozudez de los datos que ponen de manifiesto, año tras año, los fallos del sistema educativo, es hora ya de buscar una reforma consensuada, amplia, sin dogmatismos, falacias ni fáciles demagogias (que ya están comenzando a salir a relucir, por supuesto). Tiempo habrá para comentar aquí muchos de sus pormenores. De momento, vaya esta primera llamada de atención: si lo que interesa es qué pasa o deja de pasar con la materia de marras, mal empezamos. Al parecer, eso es lo que importa la educación en España, como bien explicó ya en su día mi amigo Ridao aquí. Y, claro, así se entiende todo lo demás.

4 aportaciones:

Susana Menéndez dijo...

Qué curioso que la educación pública se cuide tan poco y luego se use con tanto desparpajo como instrumento en debates (o debatillos) de trasfondo político... Una cosa que echo de menos, y no sé cómo lo verás tú, es la voz de los que realmente saben del tema, es decir, la base, los profesores, los que se curran la tiza, la pizarra, los alumnos y sus padres. Es curioso (y da mucho que pensar) que profesores de orientación ideológica diferente coincidan en el diagnóstico más elemental de nestro sistema educativo, pero que esa coincidencia sistemáticamente sea ignorada y nunca se traslade no ya a la legislación, sino a los foros en los que se deciden estos asuntos. A lo mejor es que no les interesa escuchar lo que tienen que decir ¿no? Besos.

José Miguel Ridao dijo...

Pues sí, esto empieza con un tufillo sospechoso. Por mí podían cambiar la Ciudadanía por Economía, al fin y al cabo es casi lo mismo.

Un abrazo, y gracias por rescatar mi pastelón.

Anónimo dijo...

Hay que ver la cantidad de litros de tinta en periódicos y de horas de radio y televisión que vamos a derrochar divagando sobre nuestro sistema educativo, para el bombo y platillo de los únicos que se acuerdan de éstas cosas de la religión y la ciudadanía en vísperas de litigios políticos: los mismos que cuando pasa el furor electoral siguen sin arreglar nada del fondo de la cuestión, ni unos ni otros. ¿No será que en realidad al gremio de dirigentes políticos no les interesa lo más mínimo que la sociedad esté bien preparada y sea capaz razonar por sí misma sin la tutela dictatorial de los modelos de pensamiento que los partidos quieren poder imponer a sus masas de votantes? Sigo pensando que este desaatre educativo puede seguir empeorando mientras dependa de ellos y no de los que pueden mejorarlo, de quienes nunca atienden las peticiones, no vaya a ser que encendamos la vela del pensamiento autónomo, crítico y responsable entre los votantes, y luego decidan que sobran muchos dirigentes políticos.
José Antonio Sánchez M.
Otro profesor que hace lo que puede, y le dejan, con el futuro de este pais, y de nuestras pensiones! Un abrazo.

NGG dijo...

Como padre no puedo estar del todo de acuerdo, profesor.
La lucha contra la puñetera Epc es una cuestión de principios... y de derechos de los padres. Independientemente que sea o no una "maría", el fondo y la forma vulneraba un principio básico que es el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones” (Constitución Española, art. 27.3).
Por lo que además de anticonstitucional considero la "maría" un intento de adoctrinamiento por parte de un sector muy sectario de nuestra sociedad además de una pérdida de tiempo. Y como bien respondió EGM en el enlace que enlazas : " tienes toda la razón al subrayar que es una maría casi insignificante, pero la cosa está en que permite que el Estado se haga cargo de una formación ideologizada que corresponde a los padres, y que estos han de poder escoger voluntariamente, como sí hacen los que quieren con las clases de religión".
Con respecto a la elección de la asignatura de Religión, recordar que es optativa y son los padres los que elegimos libremente( qué miedo da a muchos la libertad ) esta opción.
Y, por último, me pregunto sobre eso de "educar en valores" ¿ en qué valores hay que educar? ¿los cristianos, los laicos, los laicistas, los socialistas, los feministas?...¿ o los lolaicos?
Creo que si el 80% aproximadamente de los padres en primaria y el 60 ó 70% en secundaria elegimos libremente la Religión Católica, esos valores, al menos no bebieran ir en contra de la doctrina cristiana.
Perdón por el tocho y un saludo.