miércoles 10 de febrero de 2010

Presentación en Córdoba

Mañana jueves se presentan mis Señales de vida en Córdoba, a las 20:00 en las Librerías Luque. Desde aquí quiero dar las gracias a mi buen amigo Luis Ernesto Gómez Arévalo, que ha hecho que esta presentación haya llegado a buen puerto.
El acto contará con la presencia, todo un honor, de Manuel Gahete. Y qué mejor que traer hoy aquí unos versos de su libro Mitos urbanos, premio Ateneo de Poesía 2007, toda una invitación a la vida:

Hay que vivir
como si no existirera destino que esperar,
como si el breve diario de la vida
no volviera a brindarnos
otra oportunidad de abrir sus páginas.
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lunes 8 de febrero de 2010

Todo para el vulgo

Seguimos con Lope de Vega. En su Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo aparecen aquellos famosos versos en los que se afirma que, puesto que sus obras las paga el vulgo, es conveniente amoldarse a sus gustos. Para que no quede descontextualizada la cita, reproduzco aquí los versos en cuestión:

[...] y, cuando he de escribir una comedia,
encierro los preceptos con seis llaves;
saco a Terencio y Plauto de mi estudio,
para que no me den voces (que suele
dar gritos la verdad en libros mudos),
y escribo por el arte que inventaron
los que el vulgar aplauso pretendieron,
porque, como las paga el vulgo, es justo
hablarle en necio para darle gusto.

Estos versos se han empleado, con frecuencia, para argumentar que todo vale con tal de darle gusto al público. De ahí a mantener que la vulgaridad está justificada no hay más que un paso que se ha dado con más frecuencia de la deseable. Baste con asomarse a la tele en los horarios de máxima audiencia, especialmente los fines de semana, con sus constantes ataques al corazón.
¿Es esto lo que quería afirmar Lope? Por supuesto que no. Baste con leer un fragmento, digamos, del Caballero de Olmedo, para que desterremos esa idea, pues nada de vulgaridad hay allí, ni en tantísimas otras obras del madrileño. Si Lope no escribe de forma "vulgar" (en el peor sentido de la palabra), ¿cómo puede él justificar la vulgaridad? ¿No nos estará queriendo decir otra cosa distinta?
Necio, etimológicamente, es el que carece de ciencia. El que ignora. Y Lope afirma, a mi juicio (y en ese contexto aparecen sus palabras), que cuando se trata de escribir comedias, se olvida de los preceptos, los encierra bajo seis llaves y actúa como si desconociese las reglas, sin acudir a esa ciencia. Y todo para lograr el aprecio del vulgo, es decir, del común de la gente popular (así define "vulgo" la Real Academia). Nada de peyorativo, pues.
Pero claro, interesa tener argumentos de autoridad de este calibre para justificar lo injusticable.
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domingo 7 de febrero de 2010

Hermanos de Lope

Hace tiempo que no habábamos de Lope de Vega, y hoy retomo esa buena costumbre.
Esta semana me ha tocado hablar de él a mis alumnos opositores. Les comentaba la referencia biográfica de Gerald Brenan (algunas crónicas biográficas dan mucho juego), que menciona que el padre de Lope era bordador y que de él heredó "la susceptibilidad erótica, el fervor religioso y la costumbre de escribir versos". Me pregunto que de dónde hemos heredado eso mismo los demás, que no somos pocos, pero le reconozco a Brenan la amabilidad de habernos convertido a muchos, por medio de sus afirmaciones, en una suerte de hermanos de Lope.


viernes 5 de febrero de 2010

Yo, ella, otro yo

Recupero hoy el relato que más éxito de comentarios tuvo en mi extinto Blog Trivium, dedicado íntegramente a estos menesteres narrativos. Es un poco más largo de lo habitual, pero como se avecina el fin de semana, espero que encontréis un momento para leerlo. Allá va, como el caballo de copas, que diría el clásico.

Hace meses comencé a escribir mi primer blog. Publicaba esporádicamente y esporádicamente me divertía. Un día decidí dedicarme más en serio a ello y empecé a publicar asiduamente, a entrar en otros blogs, a dejar comentarios e invitaciones. Mercadotecnia bloguera. Mis visitas aumentaron y conseguí algunos lectores fieles. Una docena, si acaso. Dado el contenido de mi blog (literatura, lecturas, la cosa educativa), podía darme por satisfecho: la minoría siempre.
Pero a veces sentía envidia de esos blogs con cientos de visitas; en muchos de ellos se repetían las mismas constantes: blog femenino, entradas cortas, frases que jugaban con diversas tipografías, colores y tamaños; algunas fotos de calendario, una suma de obviedades y, muy de vez en cuando, un pensamiento brillante. Sabía que mi blog no llegaría nunca a eso, ni lo pretendía, pero pudo más mi ego que mi prudencia y me lancé al reto: me convertiría en mujer bloguera; comenzaría mi nueva actividad con una nueva cuenta de blogger; elegiría un diseño almibarado sobre fondo negro, para que los colorines resaltasen bien y me lanzaría a escribir breves pensamientos amorosos o existenciales en zapatillas bajo fotos de mares bravíos, acantilados en el ocaso, torsos desnudos.
Dicho y hecho: post cortos y bien decorados, grandes dosis de azúcar y meditadas gotas de amargura, un tono erótico insinuado: ingredientes fáciles que me llevaron a conseguir un blog muy popular, en el que diariamente recibía más de un centenar de visitas y los comentarios se contaban de cincuenta en cincuenta.
Yo era yo, y también era ella. Mientras mis más profundas reflexiones quedaban para un público reducido, ella se adueñaba de una audiencia entregada a su dulzura y facilidad. Me pregunté adónde me dirigía y no hallé respuesta, pero la inercia me empujaba a seguir: ella podía más que yo.
Pero yo no quería ser ella. Mejor ser otro yo, aquel que siempre quise ser y que la realidad me negó. El que hablaba cuando yo callaba, el que siempre pronunciaba aquella frase brillante que a mí se me ocurría minutos después, cuando la oportunidad había pasado, el que triunfaba fuera cuando yo fracasaba dentro. Así que me decidí a crear mi tercer blog, aquel en el que la realidad se adaptaría a mis deseos, en el que -con una nueva identidad de blogger- contaría lo que me viniese en gana, sin censuras, sin necesidad de reprimir absolutamente nada.
Yo era yo, y también ella, y también otro yo. Diariamente pasaba horas y horas entrando y saliendo de mis blogs, cambiando de identidad y dejando mensajes con cada una de ellas, con el suficiente tiempo de diferencia como para que no se notara el engaño. Así que, siendo yo, hacía una ronda completa por los blogs que me gustaban y, pasadas unas horas, repetía el recorrido, ahora como ella (que visitaba más páginas, porque debía mantener y aumentar la audiencia ganada). Por la noche, otro yo entraba en acción, y dejaba comentarios irónicos, fanfarronadas, exabruptos, majaderías y provocaciones por aquí y por allá.
Incluso siendo yo entraba en el blog de ella para comentar, y luego en el de otro yo. Y otro yo nos visitaba a mí y a ella, y nos dejaba simpáticos mensajes. Más tarde ella visitaba mi blog, y decía "oh, qué hermoso, me gustó". Y luego recorría el blog de otro yo, "tengo un regalo para ti, pásate a recogerlo".
Yo no quise nunca entrar en la dinámica de premios y memes, pero ella y otro yo se agasajaban continuamente; respetaban mi voluntad de no querer entrar en el juego, pero comencé a sentirme celoso. Si me dan un premio lo rechazaré elegantemente, pero al menos que se acuerden de mí. Nada. Ni una sola vez. Ellos con más audiencia cada vez, cómo iban a acordarse de mi modesto blog, que ni contaba historias eróticas ni apenas publicaba fotos, y en el que todas las letras tenían el mismo tamaño. Como si en eso radicase la calidad. Maldito diseño. Qué se habrán creído.
En un arrebato de ira, borré las cuentas de ella y otro yo. Sus blogs quedarían en punto muerto para siempre: su virtualidad era una patraña; eran un engaño y yo su creador, el que disponía a mi antojo de sus blogs, de sus vidas. Yo tenía que vencer.
A la mañana siguiente, liberado de ella y otro yo, entré en mi blog a dejar un breve poema nostálgico. El día iba a ser complicado en el trabajo, así que madrugué para escribir. En efecto, estuve muy atareado, de manera que hasta la noche no pude volver al blog.
Cuando leí los comentarios, un pasmo nada virtual me sacudió. "Qué hermoso y qué triste", había dicho ella. "Has estado sembrado hoy, traidor", había dicho otro yo.
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miércoles 3 de febrero de 2010

Los enteraos

Camino de Cádiz, casi una semana ha pasado ya, íbamos escuchando la chirigota del Selu del año pasado, Los enteraos, pon pon pon, que este año son Los que no se enteran. Yo me acordé de un señor con el que a veces he coincidido en la sauna del gimnasio que, como el doctor Liendre, de todo sabe y de nada entiende, y raro es el día que no da una lección magistral, especialmente de dietas alimenticias.
Pero para enteraos, algunos de la Administración educativa, que ahora (vuelta la mula al trigo) nos ofrecen más ordenadores para acabar con las protestas del alumnado. Ochenta portátiles. Y una red wifi completa. El secretario les informa de que nosotros ya tenemos red wifi, a lo que el ¿responsable? de la cosa edcuativa le contesta que da igual, que nos montan otra. ¿Tendrá más velocidad? No, la misma. ¿Más cobertura? No, la misma. ¿Llevará aparejada una nueva instalación elécrtrica? No, la misma.
A eso se le llama en mi pueblo tirar el dinero. O dar pañuelo a quien no tiene mocos, en fin. Cómo se nota que el dinero que gastan no es el suyo...
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martes 2 de febrero de 2010

Imágenes, palabras

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. No es que esté muy de acuerdo con la expresión (palabras como amor, arte, palabra, valen más que mil imágenes), pero hoy viene al caso por si queréis ver el estado en que se encuentra mi instituto, el IES Caura de Coria del Río, en un reportaje que han hecho los compañeros del sindicato Ustea. La lástima es que, como estos mismos compañeros dijeron, las fotos no se puedan oler. Se pierde parte del efecto, pero se gana en decoro.
De momento, imágenes como esta han desatado muchas, muchas palabras entre los ¿responsables? de la cosa educativa. Ahora solo falta que alguna de esas palabras se convierta en realidad. Yo, por si acaso, espero sentado.
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domingo 31 de enero de 2010

Decálogo incompleto

No se me dan bien ni los consejos ni los aforismos. Pero en estos días he estado reflexionando acerca de qué hace falta para poder escribir algo medianamente decente y me ha salido un decálogo incompleto. Y -pensé- qué mejor que el blog para buscar el décimo verbo que complete el decálogo.
Así que allá van los nueve míos, a la espera del décimo, que os toca a vosotros, amables lectores:

Para escribir...
1. Vivir. Quien no se empeña en vivir, poco tiene que contar.
2. Leer. Para añadir nuevas vidas a la propia, y ampliar la voz. Para aprender y evitar los lugares comunes. Para saber.
3. Escuchar. Para poner voz a la de otros, llegado el caso.
4. Mirar. El escritor no debe limitarse a ver: debe mirar. Plantearse qué hay más allá de lo evidente. Aportar una nueva visión.
5. Esperar. El verso que se niega hoy tal vez llegue mañana. O el año que viene, quién sabe. Y a lo mejor, por sacarlo antes de tiempo, se rompe.
6. Corregir. El escritor debe ser, ante todo, un re-escritor: revisar, reflexionar, reparar, reescribir.
7. Rechazar. Lo demasiado manido, o exquisito, o prudente, o fácil, o evidente, u oscuro.
8. Dejarse aconsejar. No caer en la soberbia de pensar que se lleva la razón.
9. Destruir. La papelera suele ser la mejor aliada del escritor.

Lo dicho: el décimo os corresponde. Hagan juego, señoras, señores.
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viernes 29 de enero de 2010

Noche gaditana

La tarde de ayer tuve el privilegio de pasarla en Cádiz, junto a mi amigo y anfitrión sin par Javier Sánchez.
Pasadas las cinco de la tarde llegábamos a la playa de la Victoria. Desde ahí a la Caleta en el atardecer; de su belleza da muestras la foto que encabeza esta entrada. Luego un paseo por las calles del Centro, una copa (o dos) junto a la Catedral, unos chipirones en la Plaza de las Flores y un bocadillo (y medio) en Madueño antes de entrar al Teatro Falla, impresionantemente ambientado, donde disfrutamos de algunas agrupaciones de mucha calidad. Mucho arte en Cádiz.
Las copas últimas prolongaron una noche larga, previa a un breve sueño. Tras él, vimos amanecer en la playa de la Victoria (impresionante la luna llena al filo de las siete de la mañana) y regresamos a Sevilla, pasada la devoción, para dar cuenta de la obligación.
Qué difícil resulta, siempre, volver del paraíso.

jueves 28 de enero de 2010

Efectos de la huelga

Decíamos ayer que los alumnos de mi instituto, el IES Caura de Coria del Río, se pusieron de huelga el martes. El miércoles, al llegar al centro, observo que la Administración nos ha obsequiado con diecisiete ordenadores. El problema sigue siendo que no hay dónde enchufarlos, en fin.
Tal vez ahora convenga pedir ordenadores, a ver si así nos arreglan las goteras, o la calefacción, o la electricidad, o la pista deportiva, o las aulas, o el largo etcétera de deficiencias que nos acosan.
En este bendito país, parece que todo se arregla con ordenadores.
Manda webs.
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miércoles 27 de enero de 2010

Huelga de alumnos en el Instituto Caura

Los alumnos de mi instituto se han declarado en huelga. Tras cumplir escrupulosamente todos los trámites legales y cargados de razones, la huelga comenzó ayer. ¿Los motivos? Adjunto el comunicado que el Consejo Escolar y el Claustro han elaborado para explicarlo. A ver si no es para declararse en huelga...

El Consejo Escolar y el Claustro de profesores del IES Caura, de Coria del Río, ante las jornadas de huelga que está llevando a cabo el alumnado del Centro, quiere manifestar lo siguiente:
Que las condiciones para la práctica docente en el IES Caura son absolutamente deficientes. La mayoría de las aulas no cumple los requisitos legales establecidos en cuanto a tamaño; que el sistema de calefacción (con décadas de antigüedad) no cumple sus funciones; que las instalaciones eléctricas no permiten el desarrollo normal de las clases (no ya para el uso de las nuevas tecnologías: en muchas ocasiones, ni siquiera disponemos de luz eléctrica). Que las aulas poseen goteras y abundantes manchas de humedad. Que diversos tabiques del centro presentan grietas que podrían llegar a ser peligrosas.
Que las instalaciones deportivas (no existe un gimnasio homologado; las pistas deportivas están plagadas de grietas y socavones) no permiten el desarrollo de las clases prácticas de Educación Física.
Que desde hace años la Administración educativa nos ha prometido en diversas ocasiones que se iba a construir un nuevo edificio, promesa que se ha ido dilatando sin que hasta la fecha se haya llevado a cabo ni haya disposición para ello.
Que ante la presunta inminencia de la nueva edificación, la Administración educativa ha ido dejando de lado los edificios actuales del Centro, de más de cuarenta años de antigüedad, por lo que ya han llegado a un grado de deterioro que impide el normal desarrollo de la actividad escolar.
Ante este cúmulo de circunstancias, la Comunidad Escolar, a través del Consejo Escolar y del Claustro de profesores, quiere manifestar su adhesión a la huelga del alumnado y a todas y cada una de sus reivindicaciones, que no pretenden otra cosa que alcanzar unas condiciones dignas para el estudio y la formación.
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